Definitivamente no, si bien el aprendizaje debe ser medible, no se puede evaluar subjetivamente con un perfil meramente teórico, se tienen que desarrollar instrumentos que permitan realizar una evaluación objetiva, que incluya la totalidad del conocimiento a evaluar. Esto podrá brindar al alumno una retroalimentación de sus áreas de oportunidad y asegurar que el aprendizaje realmente fue adquirido por el estudiante y no por una apreciación parcial de una medición errónea.
Todos los individuos desde que nacemos estamos aprendiendo, tendemos a imitar primero a nuestros padres o hermanos mayores, y tomamos ventaja de esos conocimientos para lograr algún objetivo. Desde este contexto puedo decir que la educación se va construyendo desde el hogar, con nuestros hábitos y costumbres y después en el ámbito social, con el entorno. A través de la interacción con otras personas, vamos formando un esquema conceptual, referencial y operativo de la realidad en general.
Cuando le toca el turno al maestro de entrar en este proceso de enseñanza, éste tiene que tener un objetivo a alcanzar, conocer el entorno en el que se desenvuelven los estudiantes para poder despertar su interés por aprender y llevarlo al descubrimiento de nuevos conocimientos, con la finalidad de actualizar y explotar su aprendizaje, habilidades y actitudes, que tienen la posibilidad de desarrollar con éxito, situando el aprendizaje dentro de las posibilidades reales del estudiante
Los estudiantes deben pasar de de ser pasivos a ser activos, mostrando sus habilidades, actitudes y conocimientos. El aprendizaje debe ser agradable, buscando siempre la manera de motivar al alumno, en su espacio, mediante las herramientas adecuadas, el cual nunca se podrá medir con un solo parámetro, se requiere integrar varios aspectos para poder tener un resultado positivo y por consecuente tener un aprendizaje significativo. El estudiante demostrará lo que ha aprendido en toda su formación académica en el ámbito laboral, teniendo un cambio de actitud, analizando y tomando decisiones para alcanzar un resultado satisfactorio.
Todos los individuos desde que nacemos estamos aprendiendo, tendemos a imitar primero a nuestros padres o hermanos mayores, y tomamos ventaja de esos conocimientos para lograr algún objetivo. Desde este contexto puedo decir que la educación se va construyendo desde el hogar, con nuestros hábitos y costumbres y después en el ámbito social, con el entorno. A través de la interacción con otras personas, vamos formando un esquema conceptual, referencial y operativo de la realidad en general.
Cuando le toca el turno al maestro de entrar en este proceso de enseñanza, éste tiene que tener un objetivo a alcanzar, conocer el entorno en el que se desenvuelven los estudiantes para poder despertar su interés por aprender y llevarlo al descubrimiento de nuevos conocimientos, con la finalidad de actualizar y explotar su aprendizaje, habilidades y actitudes, que tienen la posibilidad de desarrollar con éxito, situando el aprendizaje dentro de las posibilidades reales del estudiante
Los estudiantes deben pasar de de ser pasivos a ser activos, mostrando sus habilidades, actitudes y conocimientos. El aprendizaje debe ser agradable, buscando siempre la manera de motivar al alumno, en su espacio, mediante las herramientas adecuadas, el cual nunca se podrá medir con un solo parámetro, se requiere integrar varios aspectos para poder tener un resultado positivo y por consecuente tener un aprendizaje significativo. El estudiante demostrará lo que ha aprendido en toda su formación académica en el ámbito laboral, teniendo un cambio de actitud, analizando y tomando decisiones para alcanzar un resultado satisfactorio.